Unidad de Acné

En nuestros centros de Madrid en Calle Serrano y La Moraleja

Tabla de contenido

1. Especialistas en acné.

2. Información sobre el acné.

3. Unidades relacionadas.

4. Centro de tratamiento.

Dermatólogos

Especialistas en el
tratamiento del acné

El acné es el motivo de consulta más frecuente en Dermatología. A pesar de que suele asociarse con la etapa adolescente, se trata de una patología muy prevalente que puede presentarse en otros momentos de la vida, desde la primera infancia hasta la menopausia. La Unidad de Acné de Grupo Pedro Jaén cuenta con un amplio equipo de dermatólogos especialistas en todos los tipos de acné, así como con la tecnología más avanzada para ofrecer a cada paciente el tratamiento más efectivo según sus necesidades.

Trato individualizado

Esta unidad ofrece un trato individualizado basado en localizar la causa concreta de cada caso de acné para implementar, en caso necesario, un tratamiento conjunto con otras unidades del grupo, tales como la de ginecología; en caso de que el acné se deba a hiperandrogenismo (nivel anormalmente alto de hormonas masculinas en pacientes femeninas) o la de tricología y trasplante capilar, ya que en muchas ocasiones el acné se asocia tanto a casos de alopecia como de hirsutismo (exceso de vello).

Diagnóstico diferencial

La unidad es pionera en aplicar un diagnóstico diferencial del acné mediante tecnología puntera como la microscopía confocal. Esta herramienta, fundamental en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de piel, ha demostrado una gran relevancia como prueba complementaria para diferenciar el acné de otras patologías cutáneas inflamatorias parecidas, como la rosácea.

Control de la evolución

Por su parte, los sistemas de imagen 3D permiten a los especialistas de la Unidad de Acné del Grupo Pedro Jaén valorar la evolución de las lesiones cutáneas de los pacientes, así como su respuesta a los tratamientos, lo que permite adaptar cada protocolo terapéutico a las necesidades específicas de cada caso según su evolución a medio y largo plazo.

Tratamiento de cicatrices

Aunque no se trata de una enfermedad grave, el acné suele tener un impacto estético muy negativo en la salud emocional y en la autoestima de quien lo sufre, llegando a interferir notablemente en la calidad de vida, el desarrollo personal y las relaciones afectivas y sociales del paciente. Además, puede acarrear secuelas permanentes en forma de marcas y cicatrices, que se tratan específicamente en nuestra Unidad de Cicatrices, un área que presta apoyo a todas las unidades del grupo.

Láser de última generación

La Unidad de Acné del Grupo Pedro Jaén también trabaja junto a nuestra Unidad de Láser, la más amplia a nivel privado en Europa, para diseñar protocolos específicos que nos permitan ofrecer una terapia integral para esta enfermedad dermatológica, combinando medicación oral y tópica con láser y luz pulsada, unos recursos eficaces para tratar el acné incluso en presencia de brotes activos.

Estética complementaria

Finalmente, avalados siempre por nuestros especialistas en acné, la Unidad de Belleza y Bienestar del Grupo Pedro Jaén, dispone de tratamientos estéticos de cabina específicos para pieles acneicas que son el mejor complemento a las terapias médicas para obtener el mejor resultado; tales como extracción de comedones, hidratación de la piel después de aplicar láser, limpieza profunda de la piel grasa, consejo dermocosmético…).

Diferentes modalidades de consulta

Atendemos presencialemente en nuestros centros, por videoconsulta y por chat asíncrono

Qué es, síntomas y tratamiento

Información sobre el acné

El acné es una enfermedad ocasionada por la inflamación de los folículos pilosebáceos; estructuras anatómicas que engloban el folículo del pelo, la glándula sebácea encargada de segregar la grasa del manto hidrolipídico que protege nuestra epidermis y el músculo erector; responsable de que, por ejemplo, ante ciertos estímulos se nos ponga la piel de gallina.

Causas del acné

Debido a una combinación de factores, entre los que figuran la predisposición genética, algunas alteraciones hormonales, el estrés, la ingesta de ciertos medicamentos, como los corticoides, la acumulación de células muertas o la acción de la bacteria Propionibacterium acnes, la salida del folículo pilosebáceo se obstruye y se inflama, dando lugar a los comedones; que son las lesiones típicas del acné localizadas fundamentalmente en las zonas con mayor cantidad de glándulas sebáceas: la cara, la espalda, el pecho, los hombros e, incluso, la parte superior de los brazos.

Texto alternativo

Síntomas y manifestaciones del acné

Las lesiones características del acné más habituales son los comedones abiertos y los comedones cerrados, conocidos comúnmente como granos, espinillas y puntos negros.

Los granos o comedones cerrados pueden estar más o menos abultados, son de color rojizo y resultan dolorosos al tacto, sobre todo en ciertas localizaciones de la cara. Además, aunque no sucede siempre, pueden acumular pus en su extremo.

Por su parte, los comedones abiertos o puntos negros no presentan inflamación, aunque la salida del folículo pilosebáceo también está obstruida. No duelen y su característico color oscuro se debe a la oxidación de la queratina y las sustancias que se acumulan dentro del comedón al contacto con el aire.

No obstante, aunque es menos frecuente, el acné también puede cursar con lesiones inflamatorias más profundas en forma de pústulas, quistes y nódulos que, en sus formas más graves son bastante dolorosos e, incluso, provocar abscesos y fiebre.

Tipos de acné

Los tipos de acné más frecuentes son los siguientes:

Acné neonatal y acné infantil

Tal y como hemos mencionado, el acné no es una enfermedad de la piel exclusiva de la adolescencia. Lactantes y niños de corta edad pueden verse afectados por ella. El acné neonatal aparece en las primeras semanas de vida; incluso se dan casos en recién nacidos. En cuanto al acné infantil, suele iniciarse cuando el niño tiene entre cuatro y seis meses y se prolonga hasta que cumple dos o tres años.

Ambos tipos de acné en pacientes tan pequeños se dan con mayor frecuencia en niños que en niñas y sus manifestaciones cutáneas son muy similares a las del acné juvenil. Es decir, se observan tanto comedones típicos como lesiones inflamatorias, siendo éstas mucho más frecuentes en pacientes neonatos.

Generalmente, el diagnóstico del acné neonatal e infantil es clínico, aunque dependiendo del contexto es necesario llevar a cabo analíticas complementarias y remitir el caso al pediatra, dado que algunos casos de acné infantil pueden estar relacionados con formas leves de hiperplasia suprarrenal congénita o alteraciones hormonales de otro tipo.

 

Acné adulto

El acné adulto constituye un motivo de consulta en Dermatología cada vez más frecuente. Dentro de esta clase de acné, que afecta a pacientes mayores de 25 años, los dermatólogos hablan de acné adulto persistente, cuando se da en pacientes que vienen sufriéndolo desde su adolescencia y acné adulto tardío, en el caso de que la patología debute más allá de los 25 años.

Es bastante más frecuente en mujeres que en varones; un 30% frente a menos de un 10% y suele manifestarse de forma más grave. Tanto es así, que actualmente se habla más de acné de la mujer adulta que de acné adulto en sí mismo.

Aunque las lesiones características del acné adulto son las mismas que las del acné juvenil, éstas se distribuyen conforme a un patrón diferente; concretamente en forma de U (eje formado por los ángulos mandibulares, la zona peribucal y el cuello), frente a la T (frente, nariz, barbilla) de los pacientes más jóvenes.

Asimismo, el diagnóstico y tratamiento del acné adulto están condicionados por factores hormonales y por el hecho de que las lesiones acneicas a esta edad suelen tener un carácter inflamatorio mucho mayor, lo que a su vez incrementa el riesgo de dejar cicatrices.

 

Acné juvenil

El acné juvenil es la forma más prevalente de esta patología dermatológica y representa quizá el problema de salud que más preocupa a los pacientes de esta franja de edad; tanto por la afectación estética que producen los granos como por las secuelas emocionales que acarrea.

Se calcula que alrededor del 80% de los adolescentes sufre acné en mayor o menor medida y aunque hasta hace unos años existía una clara tendencia a no aplicar tratamiento pensando erróneamente que se trata de algo pasajero, actualmente los dermatólogos abogamos por el diagnóstico y tratamiento precoz para evitar el perjuicio cutáneo inmediato y las secuelas estéticas a medio y a largo plazo, ya que se ha comprobado que cuanto más dure la enfermedad, más probabilidades hay de que queden marcas, manchas y cicatrices.

Otro motivo para instaurar un tratamiento efectivo contra el acné tiene relación con la salud emocional de los pacientes, ya que existe una amplia evidencia científica que apunta que el acné es uno de los elementos que más deteriora la autoestima y equilibrio psicológico de los jóvenes que lo sufren.

Las lesiones típicas del acné juvenil van asociadas a las variaciones hormonales propias de la adolescencia, de manera que suelen manifestarse en torno a los 11 años, se mantienen con carácter crónico o intermitente hasta los 15 (aproximadamente) y comienzan a remitir progresivamente hacia los 18-20.

Generalmente, los comedones se distribuyen por las zonas del rostro en las que hay más glándulas sebáceas; es decir en la famosa zona T (eje formado por frente, nariz y barbilla) y en las mejillas. No obstante, los pacientes con formas más graves de acné juvenil pueden tener granos en el pecho, la espalda y la parte superior de los brazos, especialmente los varones.

Normalmente, los chicos experimentan formas más virulentas de acné juvenil debido a la influencia de la testosterona y al hecho de que su piel es más gruesa y tiene más cantidad de glándulas sebáceas, lo que favorece la obstrucción de los folículos pilosebáceos y la formación de comedones.

Sin embargo, también por causas hormonales, las chicas tienden a sufrir un acné menos agresivo, pero durante más tiempo. En ellas es habitual que el acné se agrave durante la segunda mitad del ciclo menstrual, ya que previamente a la llegada de la menstruación se produce un aumento en la secreción de sebo, uno de los factores que desencadenan la aparición de granos.

 

Otros tipos de acné

Existen otros tipos de acné que requieren tratamientos específicos según el diagnóstico establecido por el dermatólogo para no agravar el cuadro clínico y el estado de las lesiones:

Acné estival

Es un tipo de acné desencadenado por la radiación ultravioleta. Es mucho más inflamatorio que el acné común, muy virulento y se manifiesta sobre todo en la parte superior del torso y en los brazos de personas que ya tienen o han tenido acné común y se exponen al sol sin la fotoprotección adecuada. El acné estival, también conocido como acné Mallorca, persiste en parte gracias a las falsas creencias de que los baños de sol hacen desaparecer los granos y de que las personas con acné no deben usar fotoprotectores porque éstos aportan gran cantidad de grasa. Ni lo uno ni lo otro es correcto.

Por un lado, aunque es cierto que el sol reseca la piel y tiene cierto efecto antiinflamatorio, la realidad es que la mejoría en cuanto a la presencia de comedones y puntos negros es transitoria. Además, hay que tener en cuenta que el sol produce un engrosamiento de la capa córnea de la piel (la más externa) y favorece la obstrucción de los folículos pilosebáceos, empeorando el acné y causando un efecto rebote muy frecuente al final del verano.

En cuanto al uso de fotoprotectores, en la actualidad hay cremas solares oil-free que también incorporan principios activos que ayudan a tratar el acné.

Acné friccional

También conocido como acné mecánico, está ocasionado por el contacto directo y permanente del sudor con las zonas de roce de la ropa (tirantes, cinturones, cordones…). Este sudor irrita la piel y repercute en un aumento de la producción de sebo y en la obstrucción de los folículos pilosebáceos, dando lugar a los granos y comedones. El acné friccional puede causar picor y comezón; el rascado continuo puede extender las bacterias causantes del acné, lesionar la piel y agravar su estado. Este acné por fricción es relativamente frecuente en deportistas por el roce de la ropa deportiva.

Acné excoriado

Se deriva del rascado y la manipulación de los granos de forma continuada y compulsiva, dando lugar a grandes marcas y cicatrices. Lejos de eliminar los comedones, estos hábitos favorecen la proliferación y diseminación de las bacterias y agravan las lesiones de la piel por la presión que se ejerce con las uñas u otros objetos empleados para reventar las espinillas y puntos negros. Es más habitual encontrarlo en la cara, ya que se trata de una zona de fácil acceso.

Acné medicamentoso

Este tipo de acné está inducido por tratamientos con ciertos fármacos, tales como corticoides, barbitúricos, anticonceptivos orales… y su tratamiento depende de los fármacos que lo hayan desencadenado.

Acné inverso

Se produce cuando las glándulas sudoríparas de axilas, ingles, y senos se obstruyen, dando lugar a un proceso inflamatorio y a la formación de nódulos que pueden llegar a ser bastante dolorosos. Es importante tratar este tipo de acné, dado que las lesiones tienden a reaparecer, quedar hiperpigmentadas o dejar cicatriz.

 

«Generalmente, los mejores resultados se logran combinando varias opciones terapéuticas y actuando de manera precoz»

Dr. Pedro Jaén

Tratamientos para el acné

Existen varias líneas de tratamiento para el acné que los especialistas de la Unidad de Acné del Grupo Pedro Jaén aplican de manera individualizada en función de cada caso concreto. Generalmente, los mejores resultados se logran combinando varias de estas opciones terapéuticas y actuando de manera precoz para que cada paciente mejore en el menor tiempo posible sin que el cuadro clínico rebote, se agrave o deje secuelas.

Tratamientos tópicos

Los tratamientos tópicos para el acné pueden formularse en forma de gel, mascarilla, crema o loción. Contienen diversos principios activos que se presentan a diferentes concentraciones:

  • Seborreguladores. Modulan la producción de grasa para que no sea excesiva.
  • Queratolíticos. Evitan la acumulación de queratina y la obstrucción del folículo pilosebáceo. Afinan la superficie de la piel.
  • Comedolíticos. Destruyen los granos y puntos negros.

Nuestros dermatólogos escogen la más adecuada para cada paciente teniendo en cuenta que cuanto mayor es el porcentaje de principio activo, más efectivo es el tratamiento, pero también tiene mayor potencial para irritar la piel.

Por tanto, las concentraciones bajas suelen estar indicadas para pieles más sensibles y las concentraciones más altas se emplean según el paciente va tolerando mejor el tratamiento. Es importante que el especialista en acné monitorice periódicamente la evolución del paciente para ir modificando la dosis según la respuesta y la tolerancia de la piel. Dentro de este grupo nos encontramos fundamentalmente con:

Alfahidroxiácidos

Dentro de este grupo de ácidos hidrosolubles el que más se emplea en el tratamiento del acné es el ácido glicólico, en concentraciones entre el 5% y el 35 %. El ácido glicólico se aplica en forma de crema, gel o mascarilla.

El ácido glicólico formulado en crema se emplea mucho en el acné de la mujer adulta. Usado a bajas concentraciones no reseca la piel y además tiene efecto antienvejecimiento, ya que induce formación de colágeno en la dermis y mejora las manchas.

Además del ácido glicólico hay otros alfahidroxiácidos más suaves para el acné como son el ácido cítrico y el láctico.

Betahidroxiácidos

Estos activos irritan menos que los alfahidroxiácidos. Se usa sobre todo el ácido salicílico, a concentraciones de entre el 1,5% y el 3%. Es liposoluble, de manera que al ser una estructura lipídica puede penetrar a través de los folículos sebáceos y desobstruirlos. Se administra sobre todo en el acné juvenil, dado que mejora los comedones, tanto cerrados como abiertos.

Ácido azelaico

En concentraciones entre el 10%-20 % se aplica fundamentalmente en pieles sensibles. Es un producto que se puede recomendar para pieles hiperreactivas para evitar irritar la piel. Por su alto perfil de seguridad y tolerancia se puede aplicar en el tratamiento del acné durante el embarazo.

Peróxido de benzoilo

Se formula a concentraciones de entre el 5% y el 20 %. Es un producto muy efectivo para el acné, pero a concentraciones elevadas es muy irritante. Por este motivo, se usa en pacientes con piel muy grasa (seborrea), ya que lo toleran mejor. Sabemos que tiene un efecto sinérgico don los retinoides, de manera que los expertos en acné pueden combinarlos para lograr un efecto más potente, ya que dan mejor resultado juntos que de forma individual.

Retinoides

El ácido retinoico se usa a concentraciones entre el 0,02% y el 0,5 %. Es eficaz para el acné y también para difuminar sus cicatrices. Se usa mucho en la mujer adulta por su potente efecto antiaging.

Entre ellos, el adapaleno se usa casi siempre asociado a peróxido de benzoilo. De hecho, esta combinación es probablemente la más usada por los dermatólogos. No genera resistencia porque no lleva antibióticos, pero es una combinación eficaz sobre todo en el acné juvenil.

Por su parte, el trifaroteno es un retinoide que se usa sobre todo en acné corporal, especialmente en espalda y pecho.

Peróxido de hidrógeno

Lo solemos usar en concentraciones en torno al 3%. Es eficaz si lo empleamos junto a un queratolítico (junto a una sustancia que realice ligera exfoliación de la capa córnea, la capa más externa de la piel). En concreto lo solemos emplear junto al ácido salicílico. Por tanto, en el acné juvenil, sobre todo cuando se asocia a comedones.

Tratamientos orales

Retinoides

Los retinoides orales forman parte del arsenal terapéutico para el acné desde hace varias décadas. Son medicamentos que requieren receta y deben tomarse según las indicaciones del especialista. Si bien hace años únicamente se recurría a este derivado de la vitamina A para tratar casos graves de acné, diferentes investigaciones han demostrado que se logra la misma eficacia empleando dosis mucho menores.

De esta forma, se ha logrado diseñar tratamientos con una eficacia cercana al 95% a la hora de erradicar las lesiones de acné con dosis cada vez más bajas del fármaco. Esta mejora sustancial en perfil de seguridad del medicamento y la reducción drástica de efectos secundarios lo ha posicionado como primera línea terapéutica en los casos de acné que dejan cicatrices.

No obstante, el efecto adverso más importante a tener en cuenta en las mujeres en edad fértil es el riesgo de producir malformaciones en el feto si el fármaco se toma durante el embarazo. Por ello, hay que evitar la gestación durante el tratamiento con este medicamento y al menos un mes después de finalizarlo. Después de ese plazo, la mujer se puede quedar embarazada sin ningún peligro para el feto.

Antiandrogénicos

Los dermatólogos expertos en el manejo del acné prescriben este tipo de medicamentos fundamentalmente en mujeres (tanto adolescentes como adultas) cuyo acné está claramente condicionado por factores hormonales.

Son medicamentos que actúan sobre las hormonas masculinas responsables de la secreción de grasa en la piel y el cuero cabelludo y no tienen que ser necesariamente anticonceptivos. Estos fármacos consiguen equilibrar el perfil hormonal, lo que se traduce en una piel sin granos ni brillos, en la reducción del vello corporal y en un mejor aspecto del cuero cabelludo y del pelo, que tiene menos grasa y dura más tiempo limpio.

Antibióticos

Los antibióticos tienen un lugar destacado en el tratamiento del acné gracias a su actividad antiinflamatoria y antibacteriana frente a Propionibacterium acnes. Su alto perfil de seguridad permite usarlos en tratamientos prolongados, normalmente junto a otras terapias contra el acné.

Tratamiento con láser

El láser está ganando posiciones en el abanico terapéutico para el acné debido a las múltiples alternativas que ofrecen los diferentes equipos. La evidencia científica más actualizada avala la utilización del láser en el tratamiento del acné, generalmente junto a otras terapias para el acné y, según cada caso, combinando diferentes tipos de láser.

De esta forma, en función el tipo de acné, sus manifestaciones y sus posibles secuelas disponemos de:

Láser de colorante pulsado. Para reducir la inflamación asociada a los comedones y quistes causados por el acné. Acelera la curación de las lesiones.

Láser vascular. Se utiliza para mejorar la inflamación y atenuar el color rojo de los granos y mejorar el aspecto de la piel.

Láser del pigmento. Para aclarar las manchas y cicatrices hiperpigmentadas (oscuras) que deja el acné después de que el grano haya desaparecido, un problema muy frecuente en personas morenas.

Láser fraccionado ablativo y no ablativo. Estos equipos pueden usarse solos o combinarse para tratar la atrofia de la piel y las cicatrices de acné.

Los dermatólogos de nuestra Unidad de Acné son expertos en el manejo de diferentes equipos de láser para el tratamiento de esta patología cutánea. Además, cuentan con el apoyo de la tecnología y de los especialistas de la Unidad de Láser del Grupo Pedro Jaén, la más amplia de Europa en el ámbito privado, lo que garantiza la mejor selección de tratamientos para lograr la máxima eficacia.

Independientemente del protocolo terapéutico que recomiende el especialista en acné, es importante que el paciente siga sus indicaciones con el fin de erradicar las lesiones, mejorar el aspecto de la piel, prevenir rebrotes y evitar la aparición de cicatrices, marcas o manchas.

Tratamientos orales

Retinoides

Los retinoides orales forman parte del arsenal terapéutico para el acné desde hace varias décadas. Son medicamentos que requieren receta y deben tomarse según las indicaciones del especialista. Si bien hace años únicamente se recurría a este derivado de la vitamina A para tratar casos graves de acné, diferentes investigaciones han demostrado que se logra la misma eficacia empleando dosis mucho menores.

De esta forma, se ha logrado diseñar tratamientos con una eficacia cercana al 95% a la hora de erradicar las lesiones de acné con dosis cada vez más bajas del fármaco. Esta mejora sustancial en perfil de seguridad del medicamento y la reducción drástica de efectos secundarios lo ha posicionado como primera línea terapéutica en los casos de acné que dejan cicatrices.

No obstante, el efecto adverso más importante a tener en cuenta en las mujeres en edad fértil es el riesgo de producir malformaciones en el feto si el fármaco se toma durante el embarazo. Por ello, hay que evitar la gestación durante el tratamiento con este medicamento y al menos un mes después de finalizarlo. Después de ese plazo, la mujer se puede quedar embarazada sin ningún peligro para el feto.

Antiandrogénicos

Los dermatólogos expertos en el manejo del acné prescriben este tipo de medicamentos fundamentalmente en mujeres (tanto adolescentes como adultas) cuyo acné está claramente condicionado por factores hormonales.

Son medicamentos que actúan sobre las hormonas masculinas responsables de la secreción de grasa en la piel y el cuero cabelludo y no tienen que ser necesariamente anticonceptivos. Estos fármacos consiguen equilibrar el perfil hormonal, lo que se traduce en una piel sin granos ni brillos, en la reducción del vello corporal y en un mejor aspecto del cuero cabelludo y del pelo, que tiene menos grasa y dura más tiempo limpio.

Antibióticos

Los antibióticos tienen un lugar destacado en el tratamiento del acné gracias a su actividad antiinflamatoria y antibacteriana frente a Propionibacterium acnes. Su alto perfil de seguridad permite usarlos en tratamientos prolongados, normalmente junto a otras terapias contra el acné.

Texto alternativo slide 1

Más información

A continuación se responde a algunas de las dudas más frecuentes que tienen los pacientes sobre el acné y se indican las referencias consultadas para la elaboración de la información proporcionada en esta página:

Preguntas frecuentes sobre el acné

Retinoides

Los retinoides orales forman parte del arsenal terapéutico para el acné desde hace varias décadas. Son medicamentos que requieren receta y deben tomarse según las indicaciones del especialista. Si bien hace años únicamente se recurría a este derivado de la vitamina A para tratar casos graves de acné, diferentes investigaciones han demostrado que se logra la misma eficacia empleando dosis mucho menores.

De esta forma, se ha logrado diseñar tratamientos con una eficacia cercana al 95% a la hora de erradicar las lesiones de acné con dosis cada vez más bajas del fármaco. Esta mejora sustancial en perfil de seguridad del medicamento y la reducción drástica de efectos secundarios lo ha posicionado como primera línea terapéutica en los casos de acné que dejan cicatrices.

No obstante, el efecto adverso más importante a tener en cuenta en las mujeres en edad fértil es el riesgo de producir malformaciones en el feto si el fármaco se toma durante el embarazo. Por ello, hay que evitar la gestación durante el tratamiento con este medicamento y al menos un mes después de finalizarlo. Después de ese plazo, la mujer se puede quedar embarazada sin ningún peligro para el feto.

Antiandrogénicos

Los dermatólogos expertos en el manejo del acné prescriben este tipo de medicamentos fundamentalmente en mujeres (tanto adolescentes como adultas) cuyo acné está claramente condicionado por factores hormonales.

Son medicamentos que actúan sobre las hormonas masculinas responsables de la secreción de grasa en la piel y el cuero cabelludo y no tienen que ser necesariamente anticonceptivos. Estos fármacos consiguen equilibrar el perfil hormonal, lo que se traduce en una piel sin granos ni brillos, en la reducción del vello corporal y en un mejor aspecto del cuero cabelludo y del pelo, que tiene menos grasa y dura más tiempo limpio.

Antibióticos

Los antibióticos tienen un lugar destacado en el tratamiento del acné gracias a su actividad antiinflamatoria y antibacteriana frente a Propionibacterium acnes. Su alto perfil de seguridad permite usarlos en tratamientos prolongados, normalmente junto a otras terapias contra el acné.

Autoría del texto y referencias

Los tratamientos tópicos para el acné pueden formularse en forma de gel, mascarilla, crema o loción. Contienen diversos principios activos que se presentan a diferentes concentraciones:

  • Seborreguladores. Modulan la producción de grasa para que no sea excesiva.
  • Queratolíticos. Evitan la acumulación de queratina y la obstrucción del folículo pilosebáceo. Afinan la superficie de la piel.
  • Comedolíticos. Destruyen los granos y puntos negros.

Nuestros dermatólogos escogen la más adecuada para cada paciente teniendo en cuenta que cuanto mayor es el porcentaje de principio activo, más efectivo es el tratamiento, pero también tiene mayor potencial para irritar la piel.

Por tanto, las concentraciones bajas suelen estar indicadas para pieles más sensibles y las concentraciones más altas se emplean según el paciente va tolerando mejor el tratamiento. Es importante que el especialista en acné monitorice periódicamente la evolución del paciente para ir modificando la dosis según la respuesta y la tolerancia de la piel. Dentro de este grupo nos encontramos fundamentalmente con:

Alfahidroxiácidos

Dentro de este grupo de ácidos hidrosolubles el que más se emplea en el tratamiento del acné es el ácido glicólico, en concentraciones entre el 5% y el 35 %. El ácido glicólico se aplica en forma de crema, gel o mascarilla.

El ácido glicólico formulado en crema se emplea mucho en el acné de la mujer adulta. Usado a bajas concentraciones no reseca la piel y además tiene efecto antienvejecimiento, ya que induce formación de colágeno en la dermis y mejora las manchas.

Además del ácido glicólico hay otros alfahidroxiácidos más suaves para el acné como son el ácido cítrico y el láctico.

Betahidroxiácidos

Estos activos irritan menos que los alfahidroxiácidos. Se usa sobre todo el ácido salicílico, a concentraciones de entre el 1,5% y el 3%. Es liposoluble, de manera que al ser una estructura lipídica puede penetrar a través de los folículos sebáceos y desobstruirlos. Se administra sobre todo en el acné juvenil, dado que mejora los comedones, tanto cerrados como abiertos.

Ácido azelaico

En concentraciones entre el 10%-20 % se aplica fundamentalmente en pieles sensibles. Es un producto que se puede recomendar para pieles hiperreactivas para evitar irritar la piel. Por su alto perfil de seguridad y tolerancia se puede aplicar en el tratamiento del acné durante el embarazo.

Peróxido de benzoilo

Se formula a concentraciones de entre el 5% y el 20 %. Es un producto muy efectivo para el acné, pero a concentraciones elevadas es muy irritante. Por este motivo, se usa en pacientes con piel muy grasa (seborrea), ya que lo toleran mejor. Sabemos que tiene un efecto sinérgico don los retinoides, de manera que los expertos en acné pueden combinarlos para lograr un efecto más potente, ya que dan mejor resultado juntos que de forma individual.

Retinoides

El ácido retinoico se usa a concentraciones entre el 0,02% y el 0,5 %. Es eficaz para el acné y también para difuminar sus cicatrices. Se usa mucho en la mujer adulta por su potente efecto antiaging.

Entre ellos, el adapaleno se usa casi siempre asociado a peróxido de benzoilo. De hecho, esta combinación es probablemente la más usada por los dermatólogos. No genera resistencia porque no lleva antibióticos, pero es una combinación eficaz sobre todo en el acné juvenil.

Por su parte, el trifaroteno es un retinoide que se usa sobre todo en acné corporal, especialmente en espalda y pecho.

Peróxido de hidrógeno

Lo solemos usar en concentraciones en torno al 3%. Es eficaz si lo empleamos junto a un queratolítico (junto a una sustancia que realice ligera exfoliación de la capa córnea, la capa más externa de la piel). En concreto lo solemos emplear junto al ácido salicílico. Por tanto, en el acné juvenil, sobre todo cuando se asocia a comedones.

Artículos relacionados

Los tratamientos tópicos para el acné pueden formularse en forma de gel, mascarilla, crema o loción. Contienen diversos principios activos que se presentan a diferentes concentraciones:

  • Seborreguladores. Modulan la producción de grasa para que no sea excesiva.
  • Queratolíticos. Evitan la acumulación de queratina y la obstrucción del folículo pilosebáceo. Afinan la superficie de la piel.
  • Comedolíticos. Destruyen los granos y puntos negros.

Nuestros dermatólogos escogen la más adecuada para cada paciente teniendo en cuenta que cuanto mayor es el porcentaje de principio activo, más efectivo es el tratamiento, pero también tiene mayor potencial para irritar la piel.

Por tanto, las concentraciones bajas suelen estar indicadas para pieles más sensibles y las concentraciones más altas se emplean según el paciente va tolerando mejor el tratamiento. Es importante que el especialista en acné monitorice periódicamente la evolución del paciente para ir modificando la dosis según la respuesta y la tolerancia de la piel. Dentro de este grupo nos encontramos fundamentalmente con:

Alfahidroxiácidos

Dentro de este grupo de ácidos hidrosolubles el que más se emplea en el tratamiento del acné es el ácido glicólico, en concentraciones entre el 5% y el 35 %. El ácido glicólico se aplica en forma de crema, gel o mascarilla.

El ácido glicólico formulado en crema se emplea mucho en el acné de la mujer adulta. Usado a bajas concentraciones no reseca la piel y además tiene efecto antienvejecimiento, ya que induce formación de colágeno en la dermis y mejora las manchas.

Además del ácido glicólico hay otros alfahidroxiácidos más suaves para el acné como son el ácido cítrico y el láctico.

Betahidroxiácidos

Estos activos irritan menos que los alfahidroxiácidos. Se usa sobre todo el ácido salicílico, a concentraciones de entre el 1,5% y el 3%. Es liposoluble, de manera que al ser una estructura lipídica puede penetrar a través de los folículos sebáceos y desobstruirlos. Se administra sobre todo en el acné juvenil, dado que mejora los comedones, tanto cerrados como abiertos.

Ácido azelaico

En concentraciones entre el 10%-20 % se aplica fundamentalmente en pieles sensibles. Es un producto que se puede recomendar para pieles hiperreactivas para evitar irritar la piel. Por su alto perfil de seguridad y tolerancia se puede aplicar en el tratamiento del acné durante el embarazo.

Peróxido de benzoilo

Se formula a concentraciones de entre el 5% y el 20 %. Es un producto muy efectivo para el acné, pero a concentraciones elevadas es muy irritante. Por este motivo, se usa en pacientes con piel muy grasa (seborrea), ya que lo toleran mejor. Sabemos que tiene un efecto sinérgico don los retinoides, de manera que los expertos en acné pueden combinarlos para lograr un efecto más potente, ya que dan mejor resultado juntos que de forma individual.

Retinoides

El ácido retinoico se usa a concentraciones entre el 0,02% y el 0,5 %. Es eficaz para el acné y también para difuminar sus cicatrices. Se usa mucho en la mujer adulta por su potente efecto antiaging.

Entre ellos, el adapaleno se usa casi siempre asociado a peróxido de benzoilo. De hecho, esta combinación es probablemente la más usada por los dermatólogos. No genera resistencia porque no lleva antibióticos, pero es una combinación eficaz sobre todo en el acné juvenil.

Por su parte, el trifaroteno es un retinoide que se usa sobre todo en acné corporal, especialmente en espalda y pecho.

Peróxido de hidrógeno

Lo solemos usar en concentraciones en torno al 3%. Es eficaz si lo empleamos junto a un queratolítico (junto a una sustancia que realice ligera exfoliación de la capa córnea, la capa más externa de la piel). En concreto lo solemos emplear junto al ácido salicílico. Por tanto, en el acné juvenil, sobre todo cuando se asocia a comedones.

Dermatólogos especialistas en el tratamiento del acné

Contamos con un equipo de dermatólogos experimentados

¿Dónde te atendemos?

Centros en Madrid

Praesent scelerisque, justo ut tincidunt ultrices, dolor nulla tempus orci, in suscipit magna lectus eu odio. Praesent tincidunt vulputate diam sed consequat. Morbi venenatis lobortis massa in pulvinar. Curabitur dolor eros, facilisis in nibh eu, imperdiet volutpat dui. Aenean in sollicitudin mauris, ac congue mi. Curabitur pretium feugiat arcu eget vehicula. Cras consequat justo tortor, vitae tincidunt libero auctor at. Nullam vel sem turpis. Suspendisse sodales mauris ut nisl faucibus condimentum. Fusce nec efficitur nulla. Maecenas vel nibh id risus egestas ultrices. Aliquam et odio accumsan, semper tortor sed, sollicitudin erat.

Calle Serrano

Cras dapibus fringilla ornare. Fusce nec libero ipsum. Aenean congue nisl vel dapibus posuere. Morbi augue ipsum, consectetur sed velit tincidunt.

088 8989 9898

email@domain.com
088 8989 9898

La Moraleja

Cras dapibus fringilla ornare. Fusce nec libero ipsum. Aenean congue nisl vel dapibus posuere. Morbi augue ipsum, consectetur sed velit tincidunt.

088 8989 9898

email@domain.com
088 8989 9898

Unidades relacionadas con el tratamiento del acné

Cicatrices acné

Phasellus et ultrices risus, eget feugiat elit. Pellentesque ultrices nulla eu dolor molestie viverra.

Estética complementaria

Phasellus et ultrices risus, eget feugiat elit. Pellentesque ultrices nulla eu dolor molestie viverra.

Estética facial

Phasellus et ultrices risus, eget feugiat elit. Pellentesque ultrices nulla eu dolor molestie viverra.

Dermatología pediátrica

Phasellus et ultrices risus, eget feugiat elit. Pellentesque ultrices nulla eu dolor molestie viverra.

Unidad de láser

Phasellus et ultrices risus, eget feugiat elit. Pellentesque ultrices nulla eu dolor molestie viverra.

Dermatología clínica

Phasellus et ultrices risus, eget feugiat elit. Pellentesque ultrices nulla eu dolor molestie viverra.

INFORMACIÓN Y ÚLTIMAS NOTICIAS

Sala de Prensa

Praesent scelerisque, justo ut tincidunt ultrices, dolor nulla tempus orci, in suscipit magna lectus eu odio. Praesent tincidunt vulputate diam sed consequat. Morbi venenatis lobortis massa in pulvinar. Curabitur dolor eros, facilisis in nibh eu, imperdiet volutpat dui. Aenean in sollicitudin mauris, ac congue mi. Curabitur pretium feugiat arcu eget vehicula. Cras consequat justo tortor, vitae tincidunt libero auctor at. Nullam vel sem turpis. Suspendisse sodales mauris ut nisl faucibus condimentum. Fusce nec efficitur nulla. Maecenas vel nibh id risus egestas ultrices. Aliquam et odio accumsan, semper tortor sed, sollicitudin erat.

Atención integral de la psoriasis

Atención integral de la psoriasis

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Nullam vehicula ac ante sed varius. Cras venenatis ante felis, non aliquam nibh viverra id. Curabitur non augue eget sem consectetur rhoncus. Praesent hendrerit nec metus vel laoreet. Curabitur fringilla malesuada magna, in vehicula tortor hendrerit quis. Cras dolor odio, faucibus elementum egestas a, auctor sed nisl. Suspendisse in odio justo.

Revista

Integer dictum sagittis dui sit amet aliquam. Nunc urna ipsum, mollis id sollicitudin eu, dapibus eget diam. Donec at neque augue. Duis nec tincidunt urna.

Apariciones en medios

Integer dictum sagittis dui sit amet aliquam. Nunc urna ipsum, mollis id sollicitudin eu, dapibus eget diam. Donec at neque augue. Duis nec tincidunt urna.

Este sitio está registrado en wpml.org como sitio de desarrollo. Cambia a una clave de sitio de producción en remove this banner.